miércoles, agosto 23, 2006

¡No se automedique!

Esta es una historia myu graciosa. Un muchacho se gradúa de médico y el padre le regala un auto. Para estrenarlo se va solo a recorrer el norte del país. Llega a un pueblito y va a la estación de servicio a cargar combustible. La estación estaba vacía. Toca corneta y aparece un muchachito que le informa:
- Señor, no lo va a atender nadie, se murió la hija del patrón y están todos en el velorio.
El muchacho piensa, "Y ahora,¿Qué hago?"
Decide irse al velorio. Se acerca al ataúd y ve algo raro. Llama al padre de la difunta y le dice:
- Oiga, yo soy medico y esta mujer no está muerta, está en estado catatónico. ¿Tiene novio la chica?
-Si, dice el padre.
Entonces el doctor dice:
- Bueno, que lleven el cuerpo a una habitación y el novio que le haga el amor.
- ¿En serio, doctor?
- Si, llévenla a la habitación y que el novio le dé parejo.
El novio se lleva a la semimuerta, le hace el amor durante una noche y la joven resucita. La chica volvió en sí muy animada. Todos festejan, le llenan el tanque de gasolina al auto del doctor y éste sigue su viaje. Después de varios días, el médico decide regresar al pueblo a ver cómo estaba la chica, a saludar a la simpática gente y cargar gasolina. Va a la estación de servicio, toca corneta y sale el mismo muchachito, que le dice:
- Doctor, menos mal que volvió, hace una semana se murió Don Zoilo, ya se lo cogió medio pueblo y todavía no lo pueden resucitar.

Moraleja: La misma medicina no sirve igual a todos.
Y sobre todo... no se automedique.

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